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Cómo son dirigidos nuestros genes por nuestros pensamientos
Durante varios decenios pensabamos que nuestros genes nos determinarían. Somos como somos por los genes, eso era lo que habíamos aprendido.
Este concepto se ve desmentido por los últimos resultados de los estudios investigadores del Dr. Bruce Lipton, biólogo, experto en citología, que es la biología celular. Dr. Bruce Lipton recibió el premio nacional de literatura científica de los EEUU en 2006 por su libro "The Biology of Belief" (= la biología de la Fe).
El Dr. Lipton explica que los últimos estudios de los citólogos han mostrado que nos equivocabamos cuando pensabamos que nuestra vida física sería determinada totalmente por la ADN. También pensabamos que una serie de enfermedades crónicas y malignas tendría su origen en los genes. Pero realmente sólo un max. de 2 % son enfermedades genéticas. Pues, 98% de las enfermedades están influenciadas por nuestra manera de reaccionar ante las circunstancias en las que nos encontramos.
Para que quede claro ni los genes ni las circunstancias son responsables por si se desarrolle una enfermedad o no, sino nuestra manera de reaccionar desencadena o no una enfermedad.
Quiere decir nuestra mente rige la comunidad celular. No somos víctimas de nuestros genes.
P.e. el médico nos dice que por nuestros genes sería muy probable que nos enfermaríamos de diabetes. O él dice que estamos propensos a tener osteoporosis. Nos lo dice para mentalizarnos, para que nos cuidemos etc. Pero lo que pasa es que tomamos una actitud de expectativa negativa y esa nos puede llevar al efecto nocebo, el hermano malo del efecto placebo. Quiere decir que por creer que podemos tener esta enfermedad, provocamos los síntomas. Con nuestra actitud mental activamos determinados genes, y con estos genes activados se puede desarrollar la enfermedad. Por eso dice el Dr Lipton es muy importante acabar con el dogma del determinismo genético, porque no somos máquinas bioquímicas que estén dirigidas por genes, somos seres con espíritu.
Los genes forman nada más que unos modelos físicos para las proteinas, de las que se componen las células y tejidos. Eso se puede comparar con el plano de un arquitecto, un esbozo, nada más. La información está archivada hasta que se decifre. Y la célula sólo decifra ciertos genes si recibe la señal correspondiente. Nuestras células son seres inteligentes, que intentan protegerse y comunican entre ellas. El Dr. Lipton ha podido demonstrar con sus estudios que no son los genes la central inteligente de la célula, sino los genes sólo son responsables de la reproducción de proteinas. Él comprobó que el "cerebro" de la célula es su membrana. Con la membrana la célula percibe su entorno, comunica y reacciona a él. La membrana transmite las señales del entorno hacia el interior y según la señal se activan unos genes o otros. Los genes mismos no tienen ningún control.
No es la llave la que conduce el coche sino la persona que gira la llave tiene el control. La actividad de los genes está dirigida por impulsos y estos vienen del cerebro.
Y eso quiere decir que nuestra manera de ver el mundo, nuestra manera de percibir controla nuestra biología, dirige nuestra reacción física. Si cambiamos nuestra percepción cambiamos la actividad de los genes. Y eso es lo revolucionario de estos estudios: No somos predestinados por nuestros genes sino somos poderosos creadores de nuestra vida y de nuestro mundo.
El efecto placebo no es ninguna tontería. Pacientes toman unas pastillas sin sustancias curativa y sólo por creer en el efecto curativo de esta pastilla se curan. ¿Qué pasa?
La física cuántica ha demonstrado que no sólo reaccionamos a impulsos físicos como las hormonas sino que impulsos puramente energéticos tienen igualmente efecto sobre nosotros. La membrana de la célula reacciona igualmente a impulsos de luz, sonido o ondas radioeléctricas. Nuestros pensamientos también son ondas energéticas e impulsan o inhiben la producción celular de proteinas. Con nuestros pensamientos dirigimos nuestras células igual que con medicamentos!! Nuestro cerebro controla el comportamiento de nuestras células. Nuestra mente dirige nuestro cuerpo hasta la última célula.
Una persona que piensa de si misma que es fuerte y que cree en sus buenas fuerzas autocurativas y buenas defensas va a activar genes que lo confirmarán. En este sentido somos creadores de nuestra vida!!
Dentro del campo de la meditación hay una disciplina que se llama visualización curativa. La visualización es el pensamiento de la mente en imágenes. Al igual que la intuición es una clase de pensamiento ilógico utilizado para establecer contacto con nuestra realidad subjetiva interior. En la visualización curativa usamos imágenes positivas para influir positivamente en nuestro estado de salud sea mental, emocional o físico.
El Dr. Gerald Epstein, psiquiatra, experto de la visualización curativa, describe en su libro "Visualización curativa – La curación por la mente" el efecto de esta práctica increiblemente positivo sobre la salud. En los años 80 del siglo pasado se hizo un estudio en un hospital canadiense, donde los pacientes sometidos a rehabilitación de un ataque cardíaco fueron divididos en dos grupos. A un grupo se le asignó un programa de ejercicio físico típico; al otro grupo se le pidió que realizara el mismo programa con la imaginación en lugar de físicamente. Cuando se comparó el ritmo de recuperación de ambos grupos, se comprobó que los pacientes sometidos a visualización se habían restablecido con mucha mayor rapidez.
El Dr Epstein en los años 80 sólo podía comprobar el efecto positivo que tenía el trabajo mental sobre la salud de los pacientes pero no podía explicar aún el por qué. Ahora con los estudios del Dr. Lipton conocemos la relación entre la cualidad de nuestros pensamientos y la reacción física de nuestro cuerpo.
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