Tara, que significa "la que ayuda a atravesar" o "la buena Estrella", "la salvadora" es una de las principales divinidades del budismo mahayana. Tara simboliza sabiduría y compasión. Se manifiesta a través de 21 formas. Las más importantes son la Tara verde que protege contra peligros y los propios miedos y la Tara blanca que otorga serenidad, prosperidad, salud,
buena suerte y longevidad.
Es la diosa más importante en el budismo tibetano con rango
de bodhisattva, y está estrechamente unida a Avalokiteshvara,
el bodhisattva de la compasión, y del que Tara es la fuerza
activa que ayuda a los hombres enfermos a alcanzar la liberación.
Según la tradición, el bodhisattva Avalokiteshvara lloró al ver
cuánto sufrimiento había en el mundo y, de las lágrimas que
derramó, brotaron flores de loto de las que nacieron las Taras.
El culto de Tara fue probablemente introducido en el Tibet por
la princesa Bhrikuti, la esposa nepalí del primer rey del Tibet,
Srong-btan Sgam-po. Además esta esposa sigue venerada como
una encarnación de la Tara verde.
Tara representa el principio compasivo femenino. Es el aspecto
femenino de Dios. La Virgen María sería su analogía en el cristianismo.
En el budismo Mahayana, tanto la sabiduría como la compasión son elementos esenciales en la vida espiritual. Para esta escuela de budismo, la sabiduría sin compasión no puede conducir a nada porque es algo inerte, mientras la compasión sin sabiduría se ve desbordada por el sufrimiento.